Publicidad:
La Coctelera

1400gramos

18 Septiembre 2008

Una intersección

(la quinta vez que intento publicar esto):

Me he rayado del editor de la coctelera... Me convierto al blogspot.

1400gramos.blogspot.com

(a la sexta lo aceptó)

servido por 1400gramos 8 comentarios compártelo

18 Septiembre 2008

Un irse

-¿Esto es Estadística?
-No, esta es la clase de Historia.
-Oh... yo... erahsuhms
-Perdona, ¿dices qué?
-Yo Erasmus

Y se ha ido, con su cuerpecito, sus ojos, su alegría, su perfume, su inocente confusión y su verborrea exótica. Y me he quedado junto a ochenta sacos de corcho.

Ir solo, sin uniones circunstanciales, es lo mejor. Si te quedas junto a alguien compartes sus miedos, sus incertidumbres. Y si es alguien que acabas de conocer la timidez lo exagera todo por mil. Si vas a tu puta bola, caminas más rápido. Aunque sea a contracorriente.

Para cenar me he preparado una ensalada. Estaba cortando un pimiento rojo en aros cuando me ha dado por darle un bocado. Se me han abierto los ojos como un vampiro mordiendo un diabético... y me he lanzado a devorarlo. Primero lo cortaba con el cuchillo, luego lo desgajaba con las manos. Y una neurona gritaba mastica animal, pero mastica!!!

servido por 1400gramos 15 comentarios compártelo

16 Septiembre 2008

Unas tardecitas

No sé ir más allá de esto.

http://www.youtube.com/watch?v=qIXkaroX7QI

http://www.youtube.com/watch?v=qIXkaroX7QI

servido por 1400gramos 13 comentarios compártelo

15 Septiembre 2008

Un buque

Estoy esperando a que se seque el suelo del piso, que ya he acabado de fregar.

Es de lo más curioso, porque hacía tres días que ya lo había limpiado. Y todavía se olía a limpio que me he puesto de nuevo. Me ha recordado a cuando empecé a vivir en este piso; lo limpiaba muy a menudo. Y me gustaba tenerlo todo limpio y ordenado. Sin un dedo de polvo en ninguna parte. Me conocía todos los resquicios y rincones de la casa. Y si veía un pelo me agachaba y lo recogía.

Día sí, día también, la casa olía a madera, o a jabón, o a lavadora. La ropa ordenada en el armario, planchada, doblada, colgada recta. Abrías la nevera y te encontrabas un poquito de todo; a veces olía a pimiento rojo, o a pescado fresco.

Entonces sonaba tryo - nuages (http://www.youtube.com/watch?v=9Mhf786DmM0) una y otra vez de fondo. Y algo me hacía sentir como un destructor navegando por los oceános, con mil cañones por banda y todo eso.

Hace tiempo rompí esa rutina. Pero hace un año y medio la pulvericé por completo: me pasaba cuatro días a la semana viajando. Y los 3 restantes ni me enteraba de quién era. Me enamoré y me desenamoré, y dejé de viajar.

Fue más o menos cuando me apunté al gimnasio pero al primer día ya sentí que no me apetecía nada.

La ropa se fue acumulando arrugada. Los cristales se fueron embarrando. Y había rincones de casa donde se acumulaba el polvo como recuerdos malditos. Era una maldita barquita en un mar de no-viento.

Y lo explico ahora que vuelve a oler a limpio, que vuelve a sonar nuages, y que los recuerdos los tiro al aire; como platos para afinar la puntería de mis mil cañones.

servido por 1400gramos 15 comentarios compártelo

13 Septiembre 2008

Un recorrido

El día 11 celebré mis tres meses de vida deportista.

La gente sólo me dice que estoy más delgado, y la verdad es que sigo igual que siempre. Pero ahora nado dos kilómetros de un tirón, corro ya cerca de los diez, y si un día estoy sin hacer nada de nada me siento raro.

Estoy acostumbrado a levantarme cada mañana con el cuerpo entumecido. Y a hacer siempre un poquito más que el día anterior, aun con resaca en el cuerpo.

Para mí, que siempre he sentido que mi mayor debilidad es la falta de constancia y jamás había encadenado tantos "día tras día", es como abofetear al incrédulo que hay en mí.

Todavía no pretendo nada, de momento sólo sigo huyendo.

servido por 1400gramos 11 comentarios compártelo

12 Septiembre 2008

Una torta

Yo: Hola, qué tal? Mira, vengo a recoger una notifiación...
-Sí, déjame ver. ¿Una empresa?
-Sí. Te traigo la constitución... ... ... la mía claro.
-Ya, si fuera la otra.
-Pues ya ves.
-A ver... ¿dice aquí si trabajas...?
-Pues claro que trabajo, ¿qué pensabas?

(Un día alguien me pegará)

servido por 1400gramos 22 comentarios compártelo

11 Septiembre 2008

Unas mañanitas

Lo del otro día, segunda parte. (espero que esta no suene triste, ni que relaje)

http://www.youtube.com/watch?v=e8fxsBwjVXM&feature=user

servido por 1400gramos 4 comentarios compártelo

11 Septiembre 2008

Un espigón

Estábamos por el puerto. Cerca de un espigón.

El espigón en sí no era sólo un sendero de piedras sobre el mar, sino un muro alto y fino. Yo lo recorría como buscando un final, pero parecía que no existía nada de eso.

Algo ha explotado, o de alguna forma se ha abierto una brecha. Al otro lado mar.

He vuelto sobre mis pasos y he entrado en un edificio. Habían dos plantas; una arriba donde la gente se salvaba (no sé de qué; como si tuviera que venir un tsunami) y abajo estaban los que "iban llegando para prepararse a subir". Era un pasillo largo con un montón de habitaciones, y alguien nos había preparado un pase, o un código, para poder acceder a la parte superior. Pero teníamos que encontrar un ordenador dentro de una maleta. Y cada maleta que abríamos sólo tenía una serpiente. Y cada serpiente más grande que la anterior.

El sueño ha entrado en un caos, se ha desmaterializado todo, y ha vuelto a empezar:

Estaba junto a un edificio de dos plantas, junto al mar, y al otro lado el espigón con su muro y su brecha en él. De la ventana de arriba se asoma una mujer y me dice que tengo que moverme por las oficinas estas y encontrar unas letras que forman una palabra.

Entro y me encuentro una oficina con sus cubículos para cada trabajadora. Son todo mujeres metidas en su ordenador o haciendo llamadas. Hay tanto follón que ni se enteran de mi presencia. Descubro algo curioso en una papelera; un portatil de plástico, como de juguete. Es en verdad un maletín, y cuando lo abro me encuentro una A grande, roja como si fuera sangre. Ya tengo mi primera letra.

De un vistazo veo varios maletines más en diversas papeleras. Los voy cogiendo todos y sin abrirlos se los lanzo a aquella mujer. Hay un huequecito en el techo; una especie de balcón para los de arriba. Y le voy pasando los maletines por ahí. A medida que se los paso ella va probando combinaciones. De pronto se le ilumina la cara; la palabra está incompleta pero ya sabe lo que és. Sólo le falta una letra más, me dice.

Le iba a preguntar que qué hay escrito, pero ya estoy agachado en busca de la última papelera. Una moza se topa de cara conmigo y me dice que no puedo estar ahí. Yo le digo algo; pero sé que estoy pensando que esto es un sueño, que estoy despertándome y que por su culpa no me voy a quedar sin saber qué palabra es. Me lanzo a por una papelera del fondo, la que está más lejos, porque sé que es ahí donde está la última letra.

No entiendo por qué estoy forcejeando con esa chavala; no me deja cogerlo, y yo siento una cuenta atrás corriendo en mi contra. Me despertaré sin saber qué palabra era y...

Y me despierto.

servido por 1400gramos 8 comentarios compártelo


Sobre mí

Fotos

1400gramos todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera