Un morao
Lo que vendrían a ser los dedos índices del pie, tienen la uña amoratada. Cuando ayer estaba pateándome de nuevo Montjuic junto a Ivan ya sentí que algo iba mal. Y justo ahora empiezo a poder caminar sin cojear, ni ya duele tanto. Las bambas... la culpa es de las bambas, que ya tienen sus años y siempre me han ido medio milímetro cortitas.
Y es como que el amoratamiento va de los pies para arriba, porque hoy el día me lo he pasado sin hacer nada. Viendo películas requetevistas, arreglando grabaciones sin novedad, comiendo con desgana,... y sudando como un animal.
Un sábado veraniego, un sabado amoratado.
Ayer la sonrisas estuvo hablando con un par de tíos cachitas con canas. Todo el rato. Desde que llegué hasta que me marché. Me dijo hola, y luego adiós, por encima del hombro de ésos, con su mejor sonrisa. Pero yo la había estado mirando todo el rato y la vi sin mucho encanto. Literalmente; sin estar yo encantado; al natural. Y sentí algo insípido en mis emociones. Acabé cansado porque no sólo nadé sobre el agua, también estaban las plumas de buitre carroñero.


clara dijo
mmm...................putada.
Pero la indiferencia desde el principio de los tiempos siempre funcionó. Sin problema.
10 Julio 2008 | 07:33 PM