Por la autopista tuve la extraña sensación de no mirar bien.

Cuando estoy en un sitio nuevo las cosas me parecen anchas, y veo los colores con más brillo, y la proporción de las cosas. Pero cuando ya he pasado por ahí varias veces; todo el lugar se empaqueta y se rotula como "ese sitio". Y ya no me fijo al detalle.

Ya me lo conozco.

En la autopista vi un destello de cuando aquello era desconocido. Y de que una vez yo miré esto como si fuera una boca gigante, engulléndolo todo mientras avanza. Y por un instante miré como si fuera la primera vez.

Pero sólo un instante: Hay que hacer mucha fuerza para mirar sin recordar.

Porque ya sé lo que hay detrás de la próxima curva.