Un buque
Estoy esperando a que se seque el suelo del piso, que ya he acabado de fregar.
Es de lo más curioso, porque hacía tres días que ya lo había limpiado. Y todavía se olía a limpio que me he puesto de nuevo. Me ha recordado a cuando empecé a vivir en este piso; lo limpiaba muy a menudo. Y me gustaba tenerlo todo limpio y ordenado. Sin un dedo de polvo en ninguna parte. Me conocía todos los resquicios y rincones de la casa. Y si veía un pelo me agachaba y lo recogía.
Día sí, día también, la casa olía a madera, o a jabón, o a lavadora. La ropa ordenada en el armario, planchada, doblada, colgada recta. Abrías la nevera y te encontrabas un poquito de todo; a veces olía a pimiento rojo, o a pescado fresco.
Entonces sonaba tryo - nuages (http://www.youtube.com/watch?v=9Mhf786DmM0) una y otra vez de fondo. Y algo me hacía sentir como un destructor navegando por los oceános, con mil cañones por banda y todo eso.
Hace tiempo rompí esa rutina. Pero hace un año y medio la pulvericé por completo: me pasaba cuatro días a la semana viajando. Y los 3 restantes ni me enteraba de quién era. Me enamoré y me desenamoré, y dejé de viajar.
Fue más o menos cuando me apunté al gimnasio pero al primer día ya sentí que no me apetecía nada.
La ropa se fue acumulando arrugada. Los cristales se fueron embarrando. Y había rincones de casa donde se acumulaba el polvo como recuerdos malditos. Era una maldita barquita en un mar de no-viento.
Y lo explico ahora que vuelve a oler a limpio, que vuelve a sonar nuages, y que los recuerdos los tiro al aire; como platos para afinar la puntería de mis mil cañones.



sarahsweetsarah dijo
tas comprao una vaporetta?
15 Septiembre 2008 | 04:03 PM